La clave de la tecnología blockchain radica en los contratos inteligentes, que pueden ejecutar automáticamente los términos del contrato sin intervención de intermediarios, cambiando la forma en que operan múltiples industrias. Los contratos inteligentes evolucionaron desde ideas tempranas hasta su implementación en Ethereum, y poseen características de inmutabilidad y trazabilidad. Su alcance de aplicación es amplio, incluyendo votaciones democráticas, gestión de cadenas de suministro, indemnizaciones de seguros, entre otros, pero también enfrentan riesgos tecnológicos, vacíos legales y problemas de costos. En el futuro, se espera que los contratos inteligentes se conviertan en herramientas importantes para las operaciones financieras y comerciales.