Una publicación viral afirmó que BlackRock vendió una cantidad sustancial de Bitcoin y Ethereum, causando pánico entre los traders. Sin embargo, las cifras estaban desactualizadas y mal representadas, ya que las participaciones reales de BlackRock permanecieron estables. El incidente destaca los peligros de la desinformación en los mercados de criptomonedas, demostrando cómo las emociones pueden eclipsar los hechos.