He notado un curioso paradoja en la política estadounidense.


Parece que Trump accidentalmente despertó lo que había estado dormido durante mucho tiempo — la resistencia civil masiva.
La protesta 'No Reyes' se acerca en escala a las manifestaciones contra la guerra en Irak, que tuvieron lugar hace un cuarto de siglo.
Es una señal seria.

Simon Kelner, editor en jefe de The Independent, dio una evaluación interesante de lo que está ocurriendo.
Escribe que millones de estadounidenses salieron a las calles no por un solo tema específico, sino porque sintieron que se amenazaban las cosas más básicas — la supremacía de la Constitución, la confianza en el sistema democrático, la justicia.
No es solo una protesta política, sino un movimiento antiautoritario que tiene un carácter completamente diferente al de antes.

Lo interesante: a diferencia de la marcha por los derechos civiles en los 60 o 'Black Lives Matter' en 2020, 'No Kings' es una campaña integral contra el principio mismo del poder sin control.
Es precisamente ese momento en que la gente dejó de creer que el sistema se protegería a sí mismo.
A la sociedad le parece que la administración está dispuesta a ignorar las órdenes judiciales, y eso ha cambiado algo en la conciencia de los estadounidenses.

Trump, por supuesto, ridiculizó las protestas, las llamó 'muy pequeñas' y 'inefectivas'.
Pero los datos hablan de 8-9 millones de participantes.
Esa cifra se acerca a la legendaria 'regla del 3,5 por ciento', que fue desarrollada por la investigadora de Harvard, Erica Chenoweth.
Su análisis mostró que las protestas no violentas que alcanzan ese umbral nunca fracasan.
Si 'No Kings' logra reunir en la próxima marcha a 12 millones, eso eclipsará incluso las protestas en Irak.

La paradoja es que el propio Trump, parece, ha radicalizado a su nación.
El movimiento, que comenzó como antiélite, ahora enfrenta un rechazo masivo.
Kelner señala que para las personas acostumbradas al orden y la legalidad, la resistencia se ha convertido en la única opción.
Ahora muchos estadounidenses perciben lo que está ocurriendo como un desafío al estilo de vida de 250 años del país.

La pregunta que plantea Kelner suena seria:
¿No estamos siendo testigos de algo parecido a la 'Primavera Americana'?
La historia muestra que las marchas rara vez cambian regímenes, pero eso no significa que sean inútiles.
A veces simplemente muestran que el gigante dormido se ha despertado.
Y parece que eso ya ha ocurrido.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado