Trump Ordena Prohibición Federal de IA Anthropic en Escalada de Enfrentamiento con el Pentágono
El presidente ordena a todas las agencias cesar el uso de la tecnología Claude, acusa a la empresa de poner en riesgo la seguridad nacional
WASHINGTON — El presidente Donald Trump ha ordenado a todas las agencias federales detener de inmediato el uso de la tecnología de inteligencia artificial desarrollada por Anthropic, escalando una disputa acérrima entre la administración Trump y la empresa de IA con sede en San Francisco por el acceso del ejército a sus potentes sistemas de chatbot.
En una publicación incendiaria en las redes sociales en Truth Social el viernes, Trump anunció que estaba dirigiendo "A CADA Agencia Federal en el Gobierno de los Estados Unidos a QUE DETENGAN INMEDIATAMENTE todo uso de la tecnología de Anthropic", añadiendo: "¡No la necesitamos, no la queremos y no haremos negocios con ellos nuevamente!".
La orden del presidente incluye un período de transición de seis meses para el Departamento de Defensa y otras agencias que ya han integrado la IA Claude de Anthropic en sus operaciones, permitiendo tiempo para eliminar gradualmente la tecnología.
Disputa por Acceso Militar Provoca Enfrentamiento
La acción sin precedentes contra una empresa de IA nacional surge de un conflicto de semanas entre Anthropic y el Pentágono sobre los términos del contrato que rigen cómo podría usarse la tecnología de la empresa en aplicaciones militares.
El Secretario de Defensa Pete Hegseth había emitido un plazo para el viernes exigiendo que Anthropic permitiera el uso militar sin restricciones de sus herramientas de IA para "cualquier propósito legal". El Pentágono amenazó simultáneamente con designar a la empresa como un "riesgo en la cadena de suministro" — una etiqueta generalmente reservada para adversarios extranjeros — e invocó la posibilidad de usar la Ley de Producción de Defensa de la era de la Guerra Fría para obligar a cumplir.
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, se negó a acceder a las demandas, citando preocupaciones de que la tecnología de la empresa podría usarse para vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses o en sistemas de armas totalmente autónomas.
"No podemos, en conciencia, acceder a las demandas del Departamento de Defensa", dijo Amodei en un comunicado el jueves. "Estas amenazas no cambiarán nuestra posición."
Tras el anuncio de Trump, Hegseth cumplió con la designación de riesgo en la cadena de suministro, declarando que Anthropic estaba oficialmente restringida de trabajar como contratista de defensa, marcando la primera vez que el gobierno de EE. UU. aplica tal etiqueta a una empresa nacional.
La Retórica Feroz de Trump Apunta a la Dirección de la Empresa
El anuncio del presidente incluyó ataques personales severos contra los líderes de Anthropic, a quienes caracterizó como desconectados de las prioridades de seguridad nacional.
"Los lunáticos de izquierda de Anthropic han cometido un error catastrófico", escribió Trump, según traducciones de sus declaraciones. "Intentan forzar al Departamento de Guerra a cumplir con sus términos de servicio en lugar de nuestra Constitución."
Trump advirtió de consecuencias severas si la empresa no cooperaba durante el período de transición, afirmando que usaría "todo el poder de la presidencia para obligarlos a cumplir, con graves consecuencias civiles y penales."
El presidente específicamente invocó al "Departamento de Guerra" — su denominación alternativa preferida para el Departamento de Defensa — enmarcando el conflicto como uno de autoridad militar versus exceso corporativo.
La Industria Se Une Detrás de Anthropic
La postura dura de la administración ha recibido un amplio apoyo para Anthropic en todo el sector tecnológico, incluso de los competidores más feroces de la empresa.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, cuyo empresa compite directamente con Anthropic en el mercado de IA comercial, se pronunció públicamente en favor de su rival en un memorando interno a los empleados. Altman enfatizó que OpenAI comparte las mismas "líneas rojas" respecto a aplicaciones militares, rechazando usos que involucren vigilancia doméstica o armas ofensivas autónomas.
"Dos de nuestros principios de seguridad más importantes son la prohibición de la vigilancia masiva doméstica y la responsabilidad humana en el uso de la fuerza, incluyendo sistemas de armas autónomas", dijo Altman. "El Departamento de Defensa está de acuerdo con estos principios, los refleja en leyes y políticas, y los incorporamos en nuestro acuerdo."
El apoyo fue más allá de las oficinas ejecutivas. Más de 550 ingenieros de IA firmaron una carta abierta respaldando la posición de Anthropic, mientras que sindicatos que representan aproximadamente 700,000 trabajadores en Amazon, Google y Microsoft instaron a sus empleadores a "negarse a cumplir" con las demandas del Pentágono.
"Los trabajadores tecnológicos estamos unidos en nuestra postura de que nuestros empleadores no deben estar en el negocio de la guerra", dijo la Junta Ejecutiva electa del Sindicato de Trabajadores de Alphabet en un comunicado.
Incluso el retirado General de la Fuerza Aérea Jack Shanahan, quien dirigió la iniciativa de IA Proyecto Maven durante la primera administración Trump, expresó simpatía por la posición de Anthropic. "No están intentando jugar a ser graciosos aquí", escribió Shanahan en las redes sociales, señalando que las líneas rojas de seguridad de Claude parecían "razonables".
Las Amenazas Dual del Pentágono Se Consideran Contradictorias
Amodei destacó públicamente lo que caracterizó como inconsistencias lógicas en el enfoque del Pentágono, señalando que las amenazas simultáneas de designar a Anthropic como un riesgo de seguridad y como un activo esencial para la seguridad nacional eran fundamentalmente contradictorias.
Un exfuncionario del Departamento de Defensa, que habló de forma anónima a la BBC, calificó la posición legal del Pentágono como "extremadamente débil" y sugirió que Anthropic parecía tener la ventaja en la confrontación.
"La base legal para amenazar a Anthropic con invocar ya sea la Ley de Producción de Defensa o ser etiquetada como un riesgo en la cadena de suministro era muy débil", dijo el exfuncionario, añadiendo que la empresa podría potencialmente emprender acciones legales si esas amenazas se llevaran a cabo.
Implicaciones Financieras y Impacto en el Mercado
El conflicto tiene implicaciones financieras significativas para ambas partes. Anthropic tiene un contrato con el Pentágono por aproximadamente $200 millones, y su tecnología — incluyendo una versión especializada "Claude Gov" — había sido ampliamente desplegada en la comunidad de inteligencia y en las fuerzas armadas.
La empresa estaba en una posición única como el único sistema de IA previamente autorizado para operar en los entornos en la nube más clasificados del Pentágono.
A pesar del valor del contrato, el impacto financiero en Anthropic puede ser limitado. La valoración más reciente de la empresa alcanzó aproximadamente $380 mil millones basada en los ingresos actuales y las ganancias futuras proyectadas, haciendo que el contrato con el Pentágono sea relativamente modesto en comparación.
"El exfuncionario agregó que Anthropic parecía tener la ventaja en la pelea. 'Esto es una excelente publicidad para ellos y simplemente no necesitan el dinero'", informó la BBC.
Competidores Listos para Llenar el Vacío
La acción de la administración contra Anthropic parece probable que beneficie a otras empresas de IA competidoras, incluyendo xAI de Elon Musk, que ya ha asegurado acceso a redes militares clasificadas para su chatbot Grok.
OpenAI y Google, que ya tienen contratos de defensa existentes, están negociando activamente con el Pentágono para ampliar sus asociaciones militares, mientras buscan mantener algunas salvaguardas en torno a sus tecnologías.
OpenAI confirmó que ha llegado a un acuerdo con el Pentágono en términos que respetan ambas líneas rojas de las empresas. "El Departamento de Defensa está de acuerdo con estos principios, los refleja en leyes y políticas, y los incorporamos en nuestro acuerdo", afirmó Altman.
Contexto Histórico: Reabriendo Heridas de Project Maven
El enfrentamiento actual recuerda las tensiones que estallaron por primera vez en 2018, cuando miles de empleados de Google protestaron por la participación de la empresa en Project Maven, una iniciativa del Pentágono que utilizaba IA para analizar imágenes de drones con fines de ataque.
Esa revuelta de empleados llevó a Google a rechazar la renovación del contrato y a adoptar principios públicos contra el uso de IA en sistemas de armas. La disputa actual ha reabierto esas heridas, con trabajadores tecnológicos movilizándose nuevamente contra las aplicaciones militares de las tecnologías de sus empresas.
"El conflicto es la última erupción en una saga que data al menos de 2018", señaló Reuters, observando que "los 'robots asesinos' teóricos siguen siendo una preocupación de activistas por los derechos humanos y la tecnología", incluso cuando Ucrania y Gaza se han convertido en "teatros de sistemas cada vez más automatizados en el campo de batalla."
Reacciones Políticas Dividen Según las Líneas Partidistas
La acción del presidente recibió duras críticas de legisladores demócratas, quienes cuestionaron si las decisiones de seguridad nacional estaban siendo impulsadas por consideraciones políticas en lugar de un análisis cuidadoso.
El senador Mark Warner de Virginia, vicepresidente demócrata del Comité de Inteligencia, expresó serias preocupaciones sobre la directiva. "La directiva del presidente de detener el uso de una empresa líder de IA estadounidense en todo el gobierno federal, combinada con un discurso inflamatorio contra esa empresa, genera serias dudas sobre si las decisiones de seguridad nacional están siendo impulsadas por un análisis cuidadoso o consideraciones políticas", dijo Warner.
Implementación y Próximos Pasos
Las agencias federales ahora deben afrontar los desafíos prácticos de reemplazar la tecnología de IA que se había integrado profundamente en las operaciones gubernamentales. El período de transición de seis meses busca minimizar las interrupciones mientras se realiza un cambio ordenado a proveedores alternativos.
La orden de Trump no llegó a la amenaza del Pentágono de invocar la Ley de Producción de Defensa, que habría obligado a Anthropic a seguir proporcionando servicios independientemente de objeciones contractuales. Sin embargo, el presidente advirtió explícitamente sobre consecuencias crecientes si la empresa no cooperaba con el proceso de eliminación.
Anthropic ha indicado que trabajará para garantizar una transición suave a otros proveedores, con Amodei afirmando que la empresa "trabajará para facilitar una transición sin problemas a otro proveedor" si el Pentágono continúa con la terminación de su relación.
La empresa no ha comentado públicamente sobre la designación de riesgo en la cadena de suministro ni ha indicado si podría emprender acciones legales contra las acciones de la administración.
Implicaciones Más Amplias para la Industria de IA
El enfrentamiento establece precedentes potencialmente importantes para las relaciones entre las empresas de IA y el gobierno de EE. UU. Las firmas tecnológicas enfrentan una presión creciente para equilibrar sus principios éticos declarados con las demandas de los clientes de seguridad nacional y los contratos sustanciales que ofrecen.
Los analistas sugieren que el resultado puede influir en cómo otras empresas de IA abordan las asociaciones militares y si pueden mantener salvaguardas significativas una vez que sus tecnologías se desplieguen en contextos de defensa.
El conflicto también resalta preguntas fundamentales sobre quién determina los límites de las aplicaciones militares aceptables de IA: ¿los desarrolladores de tecnología que construyen los sistemas, o las agencias gubernamentales que los despliegan?
Como observó un exfuncionario del Departamento de Defensa, el enfrentamiento refleja en última instancia tensiones no resueltas sobre "el papel de la IA en la seguridad nacional y las preocupaciones sobre cómo las máquinas cada vez más capaces podrían usarse en situaciones de alto riesgo que involucren fuerza letal, información sensible o vigilancia gubernamental.".
Por ahora, Anthropic parece estar preparado para aceptar las consecuencias de su postura de principios. "Espero que el Pentágono reconsidere dado el valor de Claude para el ejército", dijo Amodei el jueves. "Pero si no, trabajaremos para facilitar una transición sin problemas a otro proveedor.".
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#TrumpordersfederalbanonAnthropicAI
Trump Ordena Prohibición Federal de IA Anthropic en Escalada de Enfrentamiento con el Pentágono
El presidente ordena a todas las agencias cesar el uso de la tecnología Claude, acusa a la empresa de poner en riesgo la seguridad nacional
WASHINGTON — El presidente Donald Trump ha ordenado a todas las agencias federales detener de inmediato el uso de la tecnología de inteligencia artificial desarrollada por Anthropic, escalando una disputa acérrima entre la administración Trump y la empresa de IA con sede en San Francisco por el acceso del ejército a sus potentes sistemas de chatbot.
En una publicación incendiaria en las redes sociales en Truth Social el viernes, Trump anunció que estaba dirigiendo "A CADA Agencia Federal en el Gobierno de los Estados Unidos a QUE DETENGAN INMEDIATAMENTE todo uso de la tecnología de Anthropic", añadiendo: "¡No la necesitamos, no la queremos y no haremos negocios con ellos nuevamente!".
La orden del presidente incluye un período de transición de seis meses para el Departamento de Defensa y otras agencias que ya han integrado la IA Claude de Anthropic en sus operaciones, permitiendo tiempo para eliminar gradualmente la tecnología.
Disputa por Acceso Militar Provoca Enfrentamiento
La acción sin precedentes contra una empresa de IA nacional surge de un conflicto de semanas entre Anthropic y el Pentágono sobre los términos del contrato que rigen cómo podría usarse la tecnología de la empresa en aplicaciones militares.
El Secretario de Defensa Pete Hegseth había emitido un plazo para el viernes exigiendo que Anthropic permitiera el uso militar sin restricciones de sus herramientas de IA para "cualquier propósito legal". El Pentágono amenazó simultáneamente con designar a la empresa como un "riesgo en la cadena de suministro" — una etiqueta generalmente reservada para adversarios extranjeros — e invocó la posibilidad de usar la Ley de Producción de Defensa de la era de la Guerra Fría para obligar a cumplir.
El CEO de Anthropic, Dario Amodei, se negó a acceder a las demandas, citando preocupaciones de que la tecnología de la empresa podría usarse para vigilancia masiva de ciudadanos estadounidenses o en sistemas de armas totalmente autónomas.
"No podemos, en conciencia, acceder a las demandas del Departamento de Defensa", dijo Amodei en un comunicado el jueves. "Estas amenazas no cambiarán nuestra posición."
Tras el anuncio de Trump, Hegseth cumplió con la designación de riesgo en la cadena de suministro, declarando que Anthropic estaba oficialmente restringida de trabajar como contratista de defensa, marcando la primera vez que el gobierno de EE. UU. aplica tal etiqueta a una empresa nacional.
La Retórica Feroz de Trump Apunta a la Dirección de la Empresa
El anuncio del presidente incluyó ataques personales severos contra los líderes de Anthropic, a quienes caracterizó como desconectados de las prioridades de seguridad nacional.
"Los lunáticos de izquierda de Anthropic han cometido un error catastrófico", escribió Trump, según traducciones de sus declaraciones. "Intentan forzar al Departamento de Guerra a cumplir con sus términos de servicio en lugar de nuestra Constitución."
Trump advirtió de consecuencias severas si la empresa no cooperaba durante el período de transición, afirmando que usaría "todo el poder de la presidencia para obligarlos a cumplir, con graves consecuencias civiles y penales."
El presidente específicamente invocó al "Departamento de Guerra" — su denominación alternativa preferida para el Departamento de Defensa — enmarcando el conflicto como uno de autoridad militar versus exceso corporativo.
La Industria Se Une Detrás de Anthropic
La postura dura de la administración ha recibido un amplio apoyo para Anthropic en todo el sector tecnológico, incluso de los competidores más feroces de la empresa.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, cuyo empresa compite directamente con Anthropic en el mercado de IA comercial, se pronunció públicamente en favor de su rival en un memorando interno a los empleados. Altman enfatizó que OpenAI comparte las mismas "líneas rojas" respecto a aplicaciones militares, rechazando usos que involucren vigilancia doméstica o armas ofensivas autónomas.
"Dos de nuestros principios de seguridad más importantes son la prohibición de la vigilancia masiva doméstica y la responsabilidad humana en el uso de la fuerza, incluyendo sistemas de armas autónomas", dijo Altman. "El Departamento de Defensa está de acuerdo con estos principios, los refleja en leyes y políticas, y los incorporamos en nuestro acuerdo."
El apoyo fue más allá de las oficinas ejecutivas. Más de 550 ingenieros de IA firmaron una carta abierta respaldando la posición de Anthropic, mientras que sindicatos que representan aproximadamente 700,000 trabajadores en Amazon, Google y Microsoft instaron a sus empleadores a "negarse a cumplir" con las demandas del Pentágono.
"Los trabajadores tecnológicos estamos unidos en nuestra postura de que nuestros empleadores no deben estar en el negocio de la guerra", dijo la Junta Ejecutiva electa del Sindicato de Trabajadores de Alphabet en un comunicado.
Incluso el retirado General de la Fuerza Aérea Jack Shanahan, quien dirigió la iniciativa de IA Proyecto Maven durante la primera administración Trump, expresó simpatía por la posición de Anthropic. "No están intentando jugar a ser graciosos aquí", escribió Shanahan en las redes sociales, señalando que las líneas rojas de seguridad de Claude parecían "razonables".
Las Amenazas Dual del Pentágono Se Consideran Contradictorias
Amodei destacó públicamente lo que caracterizó como inconsistencias lógicas en el enfoque del Pentágono, señalando que las amenazas simultáneas de designar a Anthropic como un riesgo de seguridad y como un activo esencial para la seguridad nacional eran fundamentalmente contradictorias.
Un exfuncionario del Departamento de Defensa, que habló de forma anónima a la BBC, calificó la posición legal del Pentágono como "extremadamente débil" y sugirió que Anthropic parecía tener la ventaja en la confrontación.
"La base legal para amenazar a Anthropic con invocar ya sea la Ley de Producción de Defensa o ser etiquetada como un riesgo en la cadena de suministro era muy débil", dijo el exfuncionario, añadiendo que la empresa podría potencialmente emprender acciones legales si esas amenazas se llevaran a cabo.
Implicaciones Financieras y Impacto en el Mercado
El conflicto tiene implicaciones financieras significativas para ambas partes. Anthropic tiene un contrato con el Pentágono por aproximadamente $200 millones, y su tecnología — incluyendo una versión especializada "Claude Gov" — había sido ampliamente desplegada en la comunidad de inteligencia y en las fuerzas armadas.
La empresa estaba en una posición única como el único sistema de IA previamente autorizado para operar en los entornos en la nube más clasificados del Pentágono.
A pesar del valor del contrato, el impacto financiero en Anthropic puede ser limitado. La valoración más reciente de la empresa alcanzó aproximadamente $380 mil millones basada en los ingresos actuales y las ganancias futuras proyectadas, haciendo que el contrato con el Pentágono sea relativamente modesto en comparación.
"El exfuncionario agregó que Anthropic parecía tener la ventaja en la pelea. 'Esto es una excelente publicidad para ellos y simplemente no necesitan el dinero'", informó la BBC.
Competidores Listos para Llenar el Vacío
La acción de la administración contra Anthropic parece probable que beneficie a otras empresas de IA competidoras, incluyendo xAI de Elon Musk, que ya ha asegurado acceso a redes militares clasificadas para su chatbot Grok.
OpenAI y Google, que ya tienen contratos de defensa existentes, están negociando activamente con el Pentágono para ampliar sus asociaciones militares, mientras buscan mantener algunas salvaguardas en torno a sus tecnologías.
OpenAI confirmó que ha llegado a un acuerdo con el Pentágono en términos que respetan ambas líneas rojas de las empresas. "El Departamento de Defensa está de acuerdo con estos principios, los refleja en leyes y políticas, y los incorporamos en nuestro acuerdo", afirmó Altman.
Contexto Histórico: Reabriendo Heridas de Project Maven
El enfrentamiento actual recuerda las tensiones que estallaron por primera vez en 2018, cuando miles de empleados de Google protestaron por la participación de la empresa en Project Maven, una iniciativa del Pentágono que utilizaba IA para analizar imágenes de drones con fines de ataque.
Esa revuelta de empleados llevó a Google a rechazar la renovación del contrato y a adoptar principios públicos contra el uso de IA en sistemas de armas. La disputa actual ha reabierto esas heridas, con trabajadores tecnológicos movilizándose nuevamente contra las aplicaciones militares de las tecnologías de sus empresas.
"El conflicto es la última erupción en una saga que data al menos de 2018", señaló Reuters, observando que "los 'robots asesinos' teóricos siguen siendo una preocupación de activistas por los derechos humanos y la tecnología", incluso cuando Ucrania y Gaza se han convertido en "teatros de sistemas cada vez más automatizados en el campo de batalla."
Reacciones Políticas Dividen Según las Líneas Partidistas
La acción del presidente recibió duras críticas de legisladores demócratas, quienes cuestionaron si las decisiones de seguridad nacional estaban siendo impulsadas por consideraciones políticas en lugar de un análisis cuidadoso.
El senador Mark Warner de Virginia, vicepresidente demócrata del Comité de Inteligencia, expresó serias preocupaciones sobre la directiva. "La directiva del presidente de detener el uso de una empresa líder de IA estadounidense en todo el gobierno federal, combinada con un discurso inflamatorio contra esa empresa, genera serias dudas sobre si las decisiones de seguridad nacional están siendo impulsadas por un análisis cuidadoso o consideraciones políticas", dijo Warner.
Implementación y Próximos Pasos
Las agencias federales ahora deben afrontar los desafíos prácticos de reemplazar la tecnología de IA que se había integrado profundamente en las operaciones gubernamentales. El período de transición de seis meses busca minimizar las interrupciones mientras se realiza un cambio ordenado a proveedores alternativos.
La orden de Trump no llegó a la amenaza del Pentágono de invocar la Ley de Producción de Defensa, que habría obligado a Anthropic a seguir proporcionando servicios independientemente de objeciones contractuales. Sin embargo, el presidente advirtió explícitamente sobre consecuencias crecientes si la empresa no cooperaba con el proceso de eliminación.
Anthropic ha indicado que trabajará para garantizar una transición suave a otros proveedores, con Amodei afirmando que la empresa "trabajará para facilitar una transición sin problemas a otro proveedor" si el Pentágono continúa con la terminación de su relación.
La empresa no ha comentado públicamente sobre la designación de riesgo en la cadena de suministro ni ha indicado si podría emprender acciones legales contra las acciones de la administración.
Implicaciones Más Amplias para la Industria de IA
El enfrentamiento establece precedentes potencialmente importantes para las relaciones entre las empresas de IA y el gobierno de EE. UU. Las firmas tecnológicas enfrentan una presión creciente para equilibrar sus principios éticos declarados con las demandas de los clientes de seguridad nacional y los contratos sustanciales que ofrecen.
Los analistas sugieren que el resultado puede influir en cómo otras empresas de IA abordan las asociaciones militares y si pueden mantener salvaguardas significativas una vez que sus tecnologías se desplieguen en contextos de defensa.
El conflicto también resalta preguntas fundamentales sobre quién determina los límites de las aplicaciones militares aceptables de IA: ¿los desarrolladores de tecnología que construyen los sistemas, o las agencias gubernamentales que los despliegan?
Como observó un exfuncionario del Departamento de Defensa, el enfrentamiento refleja en última instancia tensiones no resueltas sobre "el papel de la IA en la seguridad nacional y las preocupaciones sobre cómo las máquinas cada vez más capaces podrían usarse en situaciones de alto riesgo que involucren fuerza letal, información sensible o vigilancia gubernamental.".
Por ahora, Anthropic parece estar preparado para aceptar las consecuencias de su postura de principios. "Espero que el Pentágono reconsidere dado el valor de Claude para el ejército", dijo Amodei el jueves. "Pero si no, trabajaremos para facilitar una transición sin problemas a otro proveedor.".