Muchos hombres llevan cargas pesadas todos los días: proveer, proteger, resolver problemas y mantenerse fuertes por las personas que aman. Lo que a menudo pasa desapercibido es que detrás de esa fuerza hay un hombre que también quiere sentirse visto, valorado y apreciado. Un simple “gracias” es bueno, pero el aprecio genuino va más allá. Observa su esfuerzo. Reconoce sus sacrificios. Señala las cosas específicas que hace y que marcan la diferencia. Dile que ves lo duro que trabaja. Dile que respetas su dedicación. Las palabras que son intencionales y descriptivas tienen peso. Cuando un hombre se siente verdaderamente apreciado, se energiza. Lo motiva a hacer más, a dar más y a proteger lo que ha construido. El aprecio es combustible. Fortalece su confianza y refuerza su sentido de propósito. Las acciones de cuidado también importan. Una comida casera, gestos considerados, ánimo después de un día largo, son formas poderosas de decir: “Eres importante. Lo que haces importa.” Para muchos hombres, buena comida y un ambiente tranquilo se sienten como amor en acción. Sí, la responsabilidad es parte de la masculinidad. Pero la responsabilidad sin reconocimiento puede sentirse pesada. Hay hombres que se alejan de sus deberes, así que reconoce a los hombres que permanecen, que proveen, que siguen comprometidos incluso cuando es difícil. Los hombres quizás no siempre lo digan en voz alta, pero muchos tienen hambre de aprecio. hambrientos de sentirse valorados, respetados y apoyados. La forma de llegar al corazón de un hombre es a través de un aprecio sincero y un cuidado considerado.
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LOS HOMBRES QUE APRECIAN IMPORTAN
Muchos hombres llevan cargas pesadas todos los días: proveer, proteger, resolver problemas y mantenerse fuertes por las personas que aman. Lo que a menudo pasa desapercibido es que detrás de esa fuerza hay un hombre que también quiere sentirse visto, valorado y apreciado.
Un simple “gracias” es bueno, pero el aprecio genuino va más allá. Observa su esfuerzo. Reconoce sus sacrificios. Señala las cosas específicas que hace y que marcan la diferencia. Dile que ves lo duro que trabaja. Dile que respetas su dedicación. Las palabras que son intencionales y descriptivas tienen peso.
Cuando un hombre se siente verdaderamente apreciado, se energiza. Lo motiva a hacer más, a dar más y a proteger lo que ha construido. El aprecio es combustible. Fortalece su confianza y refuerza su sentido de propósito.
Las acciones de cuidado también importan. Una comida casera, gestos considerados, ánimo después de un día largo, son formas poderosas de decir: “Eres importante. Lo que haces importa.” Para muchos hombres, buena comida y un ambiente tranquilo se sienten como amor en acción.
Sí, la responsabilidad es parte de la masculinidad. Pero la responsabilidad sin reconocimiento puede sentirse pesada. Hay hombres que se alejan de sus deberes, así que reconoce a los hombres que permanecen, que proveen, que siguen comprometidos incluso cuando es difícil.
Los hombres quizás no siempre lo digan en voz alta, pero muchos tienen hambre de aprecio. hambrientos de sentirse valorados, respetados y apoyados.
La forma de llegar al corazón de un hombre es a través de un aprecio sincero y un cuidado considerado.