#加密货币监管 Al ver que el FBI de EE. UU. transfirió directamente a Coinbase Prime los 6,3 millones de dólares en Bitcoin confiscados y luego los puso a cero, supe que esto volvería a suceder. La versión oficial dice que quieren construir reservas estratégicas, pero en secreto están liquidando activos; ya he visto este truco demasiadas veces.
Lo más importante es que estos Bitcoins fueron confiscados al desarrollador de Samourai Wallet. Según la Orden Ejecutiva 14233 de Trump, los Bitcoins decomisados por delitos deben ingresar en la reserva, y está claramente establecido que "no deben venderse". Sin embargo, el Tribunal de Distrito del Sur de Nueva York parece no haberlo visto y actuó como si nada. Y esto no es la primera vez que hacen algo así: el caso Tornado Cash también está en sus manos, sin hacer caso al memorando de orientación previo del Subsecretario de Justicia, Blanche.
Lo que quiero decir es que esto refleja una realidad muy dolorosa: la actitud de las autoridades regulatorias hacia las criptomonedas es mucho más compleja que las declaraciones oficiales. Prometen una cosa en público y hacen otra en secreto. Aquellos que gritan que "la guerra de las criptomonedas ha terminado" deben tener cuidado con estas apariencias engañosas. El verdadero riesgo no está en la volatilidad del mercado, sino en la incertidumbre de las reglas mismas: nunca sabes cómo interpretarán los encargados las órdenes superiores.
¿Qué significa esto para los usuarios en la cadena? Simple: no confíen ciegamente en las declaraciones oficiales para cambiar algo. Manténganse discretos, eviten las zonas grises y no usen herramientas o plataformas que puedan ser fácilmente castigadas después. Esa es la verdadera clave para sobrevivir a largo plazo. Por muy buena que sea la política, siempre existe la posibilidad de que un tribunal local la tuerza; en lugar de apostar a las políticas, es mejor apostar a una buena gestión de riesgos propia.
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#加密货币监管 Al ver que el FBI de EE. UU. transfirió directamente a Coinbase Prime los 6,3 millones de dólares en Bitcoin confiscados y luego los puso a cero, supe que esto volvería a suceder. La versión oficial dice que quieren construir reservas estratégicas, pero en secreto están liquidando activos; ya he visto este truco demasiadas veces.
Lo más importante es que estos Bitcoins fueron confiscados al desarrollador de Samourai Wallet. Según la Orden Ejecutiva 14233 de Trump, los Bitcoins decomisados por delitos deben ingresar en la reserva, y está claramente establecido que "no deben venderse". Sin embargo, el Tribunal de Distrito del Sur de Nueva York parece no haberlo visto y actuó como si nada. Y esto no es la primera vez que hacen algo así: el caso Tornado Cash también está en sus manos, sin hacer caso al memorando de orientación previo del Subsecretario de Justicia, Blanche.
Lo que quiero decir es que esto refleja una realidad muy dolorosa: la actitud de las autoridades regulatorias hacia las criptomonedas es mucho más compleja que las declaraciones oficiales. Prometen una cosa en público y hacen otra en secreto. Aquellos que gritan que "la guerra de las criptomonedas ha terminado" deben tener cuidado con estas apariencias engañosas. El verdadero riesgo no está en la volatilidad del mercado, sino en la incertidumbre de las reglas mismas: nunca sabes cómo interpretarán los encargados las órdenes superiores.
¿Qué significa esto para los usuarios en la cadena? Simple: no confíen ciegamente en las declaraciones oficiales para cambiar algo. Manténganse discretos, eviten las zonas grises y no usen herramientas o plataformas que puedan ser fácilmente castigadas después. Esa es la verdadera clave para sobrevivir a largo plazo. Por muy buena que sea la política, siempre existe la posibilidad de que un tribunal local la tuerza; en lugar de apostar a las políticas, es mejor apostar a una buena gestión de riesgos propia.