Un hombre perdió la vida por hambre y inanición a pesar de tener amigos adinerados, y la empresa para la que trabajaba le debía más de tres meses de salario.\n\nEn vida, nadie notó su estómago vacío.\nEn la muerte, notaron su ausencia.\n\nEl día de su entierro, sus amigos sacrificaron seis vacas, compraron un ataúd por más de cinco millones y lo llamaron “honor”. Pero el honor no llega a la tumba; es para encontrarse con las personas mientras aún están respirando.\n\nSi la generosidad solo aparece en los funerales, entonces no es bondad en absoluto; es culpa disfrazada de ceremonia.\n\nPor favor comparte.\n\n🤞🤞🤞
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Un hombre perdió la vida por hambre y inanición a pesar de tener amigos adinerados, y la empresa para la que trabajaba le debía más de tres meses de salario.\n\nEn vida, nadie notó su estómago vacío.\nEn la muerte, notaron su ausencia.\n\nEl día de su entierro, sus amigos sacrificaron seis vacas, compraron un ataúd por más de cinco millones y lo llamaron “honor”. Pero el honor no llega a la tumba; es para encontrarse con las personas mientras aún están respirando.\n\nSi la generosidad solo aparece en los funerales, entonces no es bondad en absoluto; es culpa disfrazada de ceremonia.\n\nPor favor comparte.\n\n🤞🤞🤞