Fuente: CoinTribune
Título original: Solana Could Outperform Bitcoin This Year
Enlace original: https://www.cointribune.com/en/crypto-solana-could-double-bitcoin-this-year/
Durante años, la narrativa ha estado bien engrasada: bitcoin como la reserva definitiva, el resto del mercado jugando más o menos como satélites exóticos. Sin embargo, algunas líneas comienzan a agrietarse. Según el analista de criptomonedas y YouTuber FireHustle, la próxima ola de adopción institucional podría construirse en otro lugar. Más precisamente, en torno a Solana. Una hipótesis audaz, casi incómoda para los maximalistas, pero que merece más que un simple encogimiento de hombros.
En resumen
Solana se establece como una infraestructura financiera creíble, impulsada por interés institucional y casos de uso concretos.
Los ETFs, la adopción estatal y las señales en cadena sugieren una escalabilidad más allá de la simple narrativa especulativa.
Frente a un bitcoin mayormente macro, Solana avanza como una herramienta operativa en el corazón de la próxima fase de adopción.
Institucional antes que minorista: Solana escala
El primer cambio, según FireHustle, es claramente institucional. Donde bitcoin sirvió durante mucho tiempo como un punto de entrada cauteloso, Solana comenzaría a desempeñar un papel más operativo. La demanda presentada por Morgan Stanley para un ETF de Solana en el mercado spot no es solo un truco publicitario. Es una señal. La de un activo percibido como lo suficientemente líquido, rápido y “industrializable” para ingresar en carteras tradicionales.
Este tipo de producto rara vez funciona sin problemas. Cuando se lanza un ETF en el mercado spot, el mecanismo es conocido: acumulación gradual, retrasos en el despliegue y luego escasez relativa de oferta disponible. FireHustle incluso habla de un posible “shock de oferta”, no espectacular en un día, sino insidioso, construido a lo largo de varios trimestres.
A esto se suma un elemento aún más simbólico: el uso estatal. El Estado de Wyoming ha elegido a Solana como infraestructura para su stablecoin. Una decisión que no proviene de la ideología, sino de consideraciones muy concretas de infraestructura financiera: alto rendimiento, bajas tarifas y finalización rápida. Esta decisión también se da en un contexto donde, a pesar de la presión reciente sobre los precios, los datos en cadena siguen señalando una actividad sostenida y signos subyacentes de recuperación. En otras palabras, Solana ya no es solo un campo de pruebas cripto, sino una herramienta.
Un entorno macro favorable a la toma de riesgos, especialmente en el mercado cripto
FireHustle nunca separa a Solana del contexto macroeconómico. Bitcoin, sólidamente establecido como un hedge macro, cumple su papel como base. Mientras tanto, los mercados tradicionales muestran una especie de confianza: el Dow Jones y el S&P 500 rozan sus máximos, mientras que la inflación se desacelera sin causar un shock brusco.
Este clima favorece mecánicamente a los activos llamados “de alto beta”. Solana, con su posicionamiento más enfocado en el uso que en la narrativa monetaria, capta este flujo. FireHustle también enfatiza el papel de la regulación en EE. UU.: la clarificación progresiva entre valores financieros y commodities cripto podría desbloquear flujos masivos, que durante mucho tiempo estuvieron frenados por la incertidumbre legal.
Dentro de este marco, Solana aparece menos como una apuesta especulativa que como una infraestructura lista para absorber capital institucional sin fricciones excesivas. Donde el análisis se vuelve más fino es a nivel minorista. Solana avanza en varias frentes a la vez. El teléfono Seeker y su token nativo introducen una lógica de incentivos poco vista: el usuario no es solo un consumidor, sino que se convierte en un actor económico en el ecosistema.
Las interfaces también juegan un papel clave. La billetera Jupiter, desarrollada en SOL, ya ha atraído a millones de usuarios. Pocos de ellos entienden las sutilezas de la blockchain subyacente, y ese es precisamente el objetivo: la infraestructura se desvanece detrás del uso.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Solana podría superar a Bitcoin este año
Fuente: CoinTribune Título original: Solana Could Outperform Bitcoin This Year Enlace original: https://www.cointribune.com/en/crypto-solana-could-double-bitcoin-this-year/ Durante años, la narrativa ha estado bien engrasada: bitcoin como la reserva definitiva, el resto del mercado jugando más o menos como satélites exóticos. Sin embargo, algunas líneas comienzan a agrietarse. Según el analista de criptomonedas y YouTuber FireHustle, la próxima ola de adopción institucional podría construirse en otro lugar. Más precisamente, en torno a Solana. Una hipótesis audaz, casi incómoda para los maximalistas, pero que merece más que un simple encogimiento de hombros.
En resumen
Institucional antes que minorista: Solana escala
El primer cambio, según FireHustle, es claramente institucional. Donde bitcoin sirvió durante mucho tiempo como un punto de entrada cauteloso, Solana comenzaría a desempeñar un papel más operativo. La demanda presentada por Morgan Stanley para un ETF de Solana en el mercado spot no es solo un truco publicitario. Es una señal. La de un activo percibido como lo suficientemente líquido, rápido y “industrializable” para ingresar en carteras tradicionales.
Este tipo de producto rara vez funciona sin problemas. Cuando se lanza un ETF en el mercado spot, el mecanismo es conocido: acumulación gradual, retrasos en el despliegue y luego escasez relativa de oferta disponible. FireHustle incluso habla de un posible “shock de oferta”, no espectacular en un día, sino insidioso, construido a lo largo de varios trimestres.
A esto se suma un elemento aún más simbólico: el uso estatal. El Estado de Wyoming ha elegido a Solana como infraestructura para su stablecoin. Una decisión que no proviene de la ideología, sino de consideraciones muy concretas de infraestructura financiera: alto rendimiento, bajas tarifas y finalización rápida. Esta decisión también se da en un contexto donde, a pesar de la presión reciente sobre los precios, los datos en cadena siguen señalando una actividad sostenida y signos subyacentes de recuperación. En otras palabras, Solana ya no es solo un campo de pruebas cripto, sino una herramienta.
Un entorno macro favorable a la toma de riesgos, especialmente en el mercado cripto
FireHustle nunca separa a Solana del contexto macroeconómico. Bitcoin, sólidamente establecido como un hedge macro, cumple su papel como base. Mientras tanto, los mercados tradicionales muestran una especie de confianza: el Dow Jones y el S&P 500 rozan sus máximos, mientras que la inflación se desacelera sin causar un shock brusco.
Este clima favorece mecánicamente a los activos llamados “de alto beta”. Solana, con su posicionamiento más enfocado en el uso que en la narrativa monetaria, capta este flujo. FireHustle también enfatiza el papel de la regulación en EE. UU.: la clarificación progresiva entre valores financieros y commodities cripto podría desbloquear flujos masivos, que durante mucho tiempo estuvieron frenados por la incertidumbre legal.
Dentro de este marco, Solana aparece menos como una apuesta especulativa que como una infraestructura lista para absorber capital institucional sin fricciones excesivas. Donde el análisis se vuelve más fino es a nivel minorista. Solana avanza en varias frentes a la vez. El teléfono Seeker y su token nativo introducen una lógica de incentivos poco vista: el usuario no es solo un consumidor, sino que se convierte en un actor económico en el ecosistema.
Las interfaces también juegan un papel clave. La billetera Jupiter, desarrollada en SOL, ya ha atraído a millones de usuarios. Pocos de ellos entienden las sutilezas de la blockchain subyacente, y ese es precisamente el objetivo: la infraestructura se desvanece detrás del uso.