Muchos todavía entienden la blockchain desde una perspectiva del pasado, pero después de que la IA se ha convertido en el principal motor de productividad, su papel en realidad ha cambiado silenciosamente. Antes, la función más importante en la cadena era registrar dinero, activos y transacciones, resolviendo problemas de propiedad y transferencia; ese era un mundo centrado en el “resultado”.
Pero cuando modelos, datos y Agentes comienzan a participar continuamente en decisiones y colaboraciones, surgen nuevas preguntas: ¿quién llama a los modelos?, ¿qué acciones realizan los Agentes?, ¿cómo se confirma y liquida la contribución de las diferentes partes involucradas? Si estos procesos en sí mismos no pueden ser registrados, la distribución de valor solo puede quedar en una caja negra, y la IA descentralizada solo quedará como narrativa.
Es en esta tensión donde la blockchain empieza a evolucionar hacia una nueva forma. Ya no solo registra los resultados finales de los activos, sino que comienza a soportar el proceso en sí: rutas de llamadas a modelos, trayectorias de comportamiento de los Agentes, atribución de valor en la colaboración. Está pasando de ser un “libro de activos” a convertirse en un “libro de comportamientos y contribuciones de IA”.
Esto también significa que está emergiendo una nueva capa. No es una cadena pública en el sentido tradicional, ni simplemente una capa de aplicaciones de IA, sino una infraestructura que soporta comportamientos verificables de IA, contribuciones liquidadas y recompensas sostenibles, siendo la base para que la economía de IA pueda operar a largo plazo.
Desde esta perspectiva, la posición de @OpenledgerHQ en realidad es muy clara. No busca demostrar cuán inteligente o sorprendente puede ser la IA, sino que intenta resolver un problema más fundamental: cuando la IA deja de ser solo una herramienta llamada y comienza a ser un participante económico, ¿quién lleva la contabilidad de sus acciones y contribuciones?
Una vez resuelto este problema, el sistema de valor de la blockchain también cambiará. En el futuro, lo más importante en la cadena quizás ya no será quién ganó más dinero, sino quién realmente creó valor.
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Muchos todavía entienden la blockchain desde una perspectiva del pasado, pero después de que la IA se ha convertido en el principal motor de productividad, su papel en realidad ha cambiado silenciosamente. Antes, la función más importante en la cadena era registrar dinero, activos y transacciones, resolviendo problemas de propiedad y transferencia; ese era un mundo centrado en el “resultado”.
Pero cuando modelos, datos y Agentes comienzan a participar continuamente en decisiones y colaboraciones, surgen nuevas preguntas: ¿quién llama a los modelos?, ¿qué acciones realizan los Agentes?, ¿cómo se confirma y liquida la contribución de las diferentes partes involucradas? Si estos procesos en sí mismos no pueden ser registrados, la distribución de valor solo puede quedar en una caja negra, y la IA descentralizada solo quedará como narrativa.
Es en esta tensión donde la blockchain empieza a evolucionar hacia una nueva forma. Ya no solo registra los resultados finales de los activos, sino que comienza a soportar el proceso en sí: rutas de llamadas a modelos, trayectorias de comportamiento de los Agentes, atribución de valor en la colaboración. Está pasando de ser un “libro de activos” a convertirse en un “libro de comportamientos y contribuciones de IA”.
Esto también significa que está emergiendo una nueva capa. No es una cadena pública en el sentido tradicional, ni simplemente una capa de aplicaciones de IA, sino una infraestructura que soporta comportamientos verificables de IA, contribuciones liquidadas y recompensas sostenibles, siendo la base para que la economía de IA pueda operar a largo plazo.
Desde esta perspectiva, la posición de @OpenledgerHQ en realidad es muy clara. No busca demostrar cuán inteligente o sorprendente puede ser la IA, sino que intenta resolver un problema más fundamental: cuando la IA deja de ser solo una herramienta llamada y comienza a ser un participante económico, ¿quién lleva la contabilidad de sus acciones y contribuciones?
Una vez resuelto este problema, el sistema de valor de la blockchain también cambiará. En el futuro, lo más importante en la cadena quizás ya no será quién ganó más dinero, sino quién realmente creó valor.