OpenAI ha firmado un contrato de 200 millones de dólares con el Departamento de Defensa de EE. UU., lanzando su nueva iniciativa “OpenAI para el Gobierno”. Anunciado el 16 de junio de 2025, el programa piloto de un año encarga a la firma de IA el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial de vanguardia dirigidas a una variedad de funciones militares y administrativas. Estas incluyen apoyo en operaciones de combate, ciberseguridad, operaciones empresariales y atención médica para los miembros del servicio. El proyecto está programado para concluir en julio de 2026 y operará principalmente en el área de Washington, D.C.
Este acuerdo representa un cambio significativo para OpenAI, señalando su entrada formal en el espacio de la tecnología de defensa. Aquí está la razón por la cual el acuerdo es importante:
El movimiento de OpenAI lo coloca en competencia directa con jugadores de tecnología de defensa de larga data como Palantir. Los analistas de William Blair destacan que este podría ser uno de los contratos anuales de software más grandes otorgados por el Departamento de Defensa. Además, esto se basa en la colaboración de OpenAI en diciembre de 2024 con la firma de defensa Anduril para desarrollar sistemas antidrone impulsados por IA.
Durante el próximo año, OpenAI y el Pentágono colaborarán para probar y refinar prototipos de IA que podrían transformar la forma en que el ejército gestiona sus operaciones, desde la seguridad digital hasta la eficiencia del flujo de trabajo diario.
Esto plantea una pregunta vital: ¿Limitará el compromiso de OpenAI con la ética civil su participación en escenarios relacionados con el combate, o abrirá nuevas puertas a una integración militar más profunda?
Con este acuerdo histórico, OpenAI se posiciona en la intersección de la innovación en IA y la defensa nacional, aprovechando su tasa de ingresos de 10 mil millones de dólares y buscando una ronda de financiación de 40 mil millones de dólares liderada por SoftBank.